
De una necesidad a una pasión con propósito...

Morgan, el "peor perro del mundo", fue mi inspiración y la razón de Psicodog.
Mi historia comienza con un perro problema sin ninguna solución.
El de la foto es Morgan, el peor perro del mundo, como Andrés y yo le decíamos de cariño, pero realmente es lo mejor que me ha pasado en la vida.
Desde el 2024, Morgan ya no está conmigo, pero su legado continua.
Morgan fue ese perro con tan mala conducta que me hizo buscar ayuda profesional para ayudarle y ayudarme. Empezó con problemas de agresividad hacia perros y personas y luego hasta con sus propios hermanos de manada.
Yo no entendía qué estaba haciendo mal y no quería someterlo a violencia con métodos tradicionales aversivos como collares de ahorque, pinchos, o castigos de ningún tipo. Eso no se le hace a alguien a quien uno ama. Por eso descarté buscar un adiestrador.
En mi búsqueda de ayuda encontré un profesional que educaba perros con metodología amable, y desde la primera sesión quedé en shock.
¡No podía creer que no sabía nada de la comunicación y necesidades de los perros! ¡A pesar de haber vivido con ellos y amarlos por años!
Gracias al conocimiento que adquirí sobre la comunicación, pude empezar a comprender mejor a mi enano y mejorar muchísimo su comportamiento.
Me apasionó la metodología, por lo que decidí formarme con los mejores y más actualizados etólogos de España e Italia. Dejé mi trabajo de ingeniera industrial, y comencé a dedicarme 100% a la educación canina amable.
Ahora mi misión es poder ayudar a las personas que necesitan entender a "ese Morgan" que aman con todo su corazón, que llegó a sus vidas y las puso al revés.
Hoy por hoy, agradezco las mil lloradas y frustraciones por las que Morgan me hizo pasar. Pues gracias a eso pude encontrar el mundo del comportamiento canino, y hacerme la profesional más feliz sobre la faz de la tierra.
Esta historia es solo una idéntica a la de muchísimos profesionales en educación canina, e inclusive clientes a quienes les llegó "ese Morgan" a ponerles al límite todo lo que creían saber sobre perros, y hacerles buscar nuevas alternativas. Que en definitiva les llevó a actualizarse (en caso de educadores) o buscar ayuda (en caso de familias y clientes).
Ese tipo de perros llegan a nuestras vidas y causan tantos problemas que nos dan un panorama completamente diferente del mundo. Nos enseñan tanto sobre empatía, respeto, amor... que nos convierten, en definitiva, nuestra mejor versión.